sábado, 3 de diciembre de 2011

Solíamos jugar a que éramos amigos y ahora jugamos a que somos dos completos desconocidos. 
Antes solo tenías ojos para mí, porque yo era tu dueña y ahora te paseas mirando a otras como si nada. Antes solías perseguirme únicamente a mí porque era yo la única que podía satisfacer tus deseos y peticiones y ahora haces peticiones a otras muchas que no son yo. 
Donde antes solo tenías abrazos y besos para mí, ahora tienes un simple saludo con la mano. ¡Es tan frustante! ¡No me gusta este asqueroso juego!  
Argg, ¡estúpidos celos!
Y lo peor de todo es que sé que no vas a volver. Nunca.
¡Maldita sea!

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.