El verano del olvido terminó. Ya no hay odio, ni rencor, ni resentimiento... Tampoco hay lágrimas. Se terminó. Ahora solo queda un bonito recuerdo que, eso si, quedará guardado en el rincón más profundo de mi cajón.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.